jueves, 19 de mayo de 2011

La historia del cacique y el vasallo


Henry Turnip paseaba orgulloso por sus posesiones. Con ojos vidriosos por el vino consumido en la taberna de jhony stream, se mostraba altivo bajo la sombra de robles, pinos y castaños que abundaban en su villa, y que utilizaba para la fábrica de yacijas, arcones y demás enseres que le proporcionaban la riqueza de la que se vanagloriaba el poderoso cacique.
Entrada la tarde, con nubes negras amenazando lluvia, se acercó al gran caserío dónde almacenaba sus productos. Allí empleaba a sus vasayos en las tareas mas duras, y gustaba de vociferar órdenes denigrantes, más sus subordinados bajaban la cervis al yugo cuales bueyes tirando del carro. Pero aquella tarde fue diferente, y topó con uno que no se arrodilló ante su soberbia. Era Painter, un joven obrero que acompañado por jhony "el flaco" realizaba unos arreglos en el tejado del almacén :
- Ayer no vinisteis- les dijo Turnip con voz acusadora-, ¿cuándo pensais finalizar las obras del tejado?
-Jefe, ayer llovió-
- No me vengas con escusas, que cuándo vais a terminar te estoy diciendo.
- Ahi no se puede correr, es peligroso, tiene mucha pendiente y...
- ¡¡Que cuándo terminas!!- gritó, interrumpiendolo.
Painter lo miró desafiante, pero lo que encontró ante sus ojos no fue más que a un viejo, desagradable y arrogante, si, pero un viejo al fin y al cabo. Contuvo sus nervios, pero se mantuvo serio al contestar.
-Si no se termina el lunes, se terminará el martes... .
El cacique rumió algo, pero Painter lo interrumpió, se dirigió a él, con respeto pero energicamente, mostrando su malestar:
- Mire usted caballero, no se vaya a confundir, allí arriba no estamos jugando, estamos trabajando, y en unos paramentos muy delicados, asi que por mucho dinero que usted tenga no me voy a jugar el pellejo para complacerle, ¿entendido?.-
Montó en su burra, junto a "el flaco", la espoleó y se marcharon de alli.
Atras quedó el cacique, en silencio, cabizbajo, humillado y acobardado. Con sus tierras, sus pinos, sus robles y sus muertos. Por una vez fue él quien bajo la cervis al yugo.


MORALEJA: Enrique, te va a comprar un tresillo tu puta madre.

lunes, 16 de mayo de 2011

La "vergüenza" de ser de izquierdas

No os entretendré hablando de partidos. No aburriré a mis lectores (si es que alguno hay al otro lado de la pantalla) con las propuestas de una u otra formación política. Ni con sus programas, ni con sus campañas. No. Para eso, abran cualquier día de la semana las páginas de cualquier periódico local o nacional. Yo sólo hablaré de mis convicciones, mis ideales, mis creencias. De eso que siempre defenderé, aunque hoy me hayan dicho que me debería dar vergüenza ser de izquierdas.
Yo no siento vergüenza por ser fiel a la memoria de aquellos que lucharon y murieron por la libertad de mi país durante la guerra civil española, no me da vergüenza retorcerme de asco ante las injusticias, ni me abochorna pensar en los demás más que en mi mismo, ni me ruboriza creer en un sistema más justo, donde la igualdad de oportunidades sea una realidad, ni creer en el progreso, ni soñar despierto como hoy que un mundo mejor es posible. Y por supuesto no, no es ninguna humillación para mi pensar diferente a los Rajoy, Aznar, ni a todos los herederos de la derecha mas rancia de este país.
No soy terrorista, ni asesino, ni ladrón. Soy de izquierdas y no picha no, no me da vergüenza.

viernes, 6 de mayo de 2011

Vidas robadas

Esta noche ha sido dura. Hay algo que martillea mi cabeza desde hace días. Se que debo investigar, que debo preguntar antes de lanzarme al abismo, pero las corazonadas a veces irrumpen con tal fuerza en el interior, que cuesta coger el sueño y más cuando hay argumentos suficientes para pensar que esto es mas que una corazonada. Creo que mi familia es una víctima más en el caso de los bebes robados en España.
La historia de los niños robados tiene sus raíces en el franquismo, donde les arrebataban a sus hijos a presas políticas y mujeres republicanas para dárselos a familias conservadoras. Curitas y monjas que quizás se creían con la potestad moral de velar porque esos niños se criaran dentro de un ambiente "digno" y fueran educados en la "decencia" que otorgan los valores cristianos. Aunque los primeros casos se dieron como pagos de favores a familias pudientes y poderosas del régimen, pronto se convirtieron en tramas puramente económicas, que extendieron sus tentáculos mas allá de la dictadura.

Las paredes de decenas de hospitales españoles, fueron mudos testigos de cómo médicos y religiosos jugaban a ser dios, de como se intercambiaban niños por dinero, de bebés que salían del paritorio tras haber sido dados por muertos y detrás de todo esto, miles de familias que han vivido un engaño de mas de treinta años, niños tratados como cachorros humanos que aún hoy desconocen que su vida es una mentira y que en algunos casos esa mentira durará para siempre. Esos niños que hoy son hombres, jamás recuperarán el tiempo perdido. Nunca jugarán junto a su hermano, ni serán arropados por su verdadera madre, ni conocerán qué les hubiera deparado el futuro de haber sido criados en su verdadera casa, en su entorno legítimo. A esas madres les robaron a sus hijos, pero a esos hijos les robaron sus vidas. El daño causado es irreparable a estas alturas. Pero no hay que quedarse de brazos cruzados, hay que conseguir que los culpables de tan abominable trama, paguen por lo que hicieron. Yo de momento aclarare mis dudas.